Principio de la incertidumbre en la educación

martes, 20 de noviembre de 2007


Las ciencias nos han hecho adquirir muchas certezas, pero de la misma manera nos han revelado innumerables campos de incertidumbre. La educación debería comprender la enseñanza de las incertidumbres que han aparecido en las ciencias físicas, en las ciencias de la evolución biológica y en las ciencias históricas.
Tendrían que enseñarse principios de estrategia que permitan afrontar los riesgos, lo inesperado, lo incierto y modificar su desarrollo en virtud de las informaciones adquiridas en el camino. Es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbre a través de archipiélagos de certeza. La fórmula del poeta griego Eurípides, que data de hace 25 siglos, es ahora más actual que nunca: “Lo esperado no se cumple y para lo inesperado un dios abre la puerta”. El abandono de los conceptos deterministas de la historia humana que creían poder predecir nuestro futuro, el examen de los grandes acontecimientos y accidentes de nuestros siglo que fueron todos inesperados, el carácter en adelante desconocido de la aventura humana, deben incitarnos a preparar nuestras mentes para esperar lo inesperado y poder afrontarlo. Es imperativo que todos aquellos que tienen en la carga de la educación estén a la vanguardia con la incertidumbre de nuestros tiempos. (Autor: Edgar Morin).

Hace tiempo y a lo lejos la escuela tradicional atesoraba en los libros sus verdades esenciales y el alumno obtenía de memoria conocimientos rigurosos o verdades. Lo que se enseñaba permanecía vigente a través de los años; no se producían los asombrosos cambios que agitan nuestro tiempo, en la actualidad las ciencias rasgan sus vestiduras habituales y entretejen sus campos. La geometría clásica ha sido escoltada por otros razonamientos metafísicos y relativistas, algo semejante ha ocurrido con la lógica, las verdades científicas son superadas por otras nuevas. Lo que hoy tenemos que transmitir se muestra en continuo cambio y debe ser transmitido en movimiento. Vivimos una cultura dinámica cuya característica primordial es el gran movimiento de sus verdades. La condición evolutiva en una cultura dinámica, es la de seguir revelando siempre, aún a costa de desautorizar el saber descubierto recientemente.

Hoy en día la educación se ha redimensionado en todos los ámbitos, el auge de las TICS (tecnologias de la información y la comunicación) han generado un total cambio en las formas de enseñanza y aprendizaje. Con el mundo tecnológico en el que vivimos cada día sale algo nuevo y por ende, debemos adaptarnos a ello. Debemos abrir espacio y camino a lo diferente a lo insospechado, al riesgo, a la incertidumbre.
La educación, hoy y siempre, queda afectada por la realidad de la sociedad que le envuelve. Como proceso de desarrollo personal y social, ha de tener como referente precisamente el contexto en el que se inscribe, sirve, e incluso trata de mejorar y transformar. Por tanto, los cambios sociales, culturales y económicos inciden de forma determinante en los planteamientos educativos, y como tales, exigen modificaciones estructurales (sistemas educativos) y modificaciones en las propias prácticas, de las que no pueden aislarse los propios procesos de investigación y reflexión.
El problema que se plantea en este terreno es que “vivimos en un dinamismo de cambio de tal magnitud que necesitamos adecuaciones constantes y crecientes ante el riesgo, siempre presente, de no lograrlo todo y de perder los referentes necesarios para comprender la realidad e instalarnos en ella” (González Soto, ( 2001: 7). Educarse hoy exige adaptarse cultural, social, laboral, profesional y personalmente al ritmo del cambio y su velocidad, cifrado en claves de nuevas concepciones culturales, de producción, de relaciones sociales, económicas e industriales, etc.
Bajo estos mínimos presupuestos, se torna necesario reparar precisamente en algunas de las características más significativas de la sociedad actual y las direcciones que apunta o camina, y a la que la educación ha de ser sensible y dar respuesta en los diferentes niveles. Es por ello, que se considera pertinente apuntar previamente algunas de estas direcciones de la sociedad global, cifrar el cambio en el terreno educativo, para posteriormente considerar algunos de los principios educativos a tener presente, para cumplir con las exigencias educativas en cualquier situación o momento.
Hoy en día el hombre es pensado como poseedor de un patrón de conducta, como ente inteligente, y no como enciclopedia, es mucho más importante que posea la capacidad o habilidad para descubrir lo que ignora. Que pueda analizar coherentemente la realidad, su propio entorno, que manipule los principios y no los datos versátiles, que sea apto para crearse un cuadro o esquema capaz de analizar cualquier realidad que examine, y no sólo transmitir lo que otros exponen. Debe enfrentar ineludiblemente al constante principio de la Incertidumbre.Pero la incertidumbre no versa sólo sobre el futuro. Existe también la incertidumbre sobre la validez del conocimiento y existe sobre todo la incertidumbre derivada de nuestras propias decisiones.

Los interrogantes, la incertidumbre y la ansiedad marcan el ritmo de nuestro día a día, a partir de los anuncios de nuevos cambios, de contrarreformas y de la implementación de diferentes alternativas en el campo de la educación, más específicamente en las estructuras escolares. La educación debe hacer suyo el principio de incertidumbre. Entonces debemos reflexionar y hacernos interrogantes como: ¿Qué le espera a la educación en un tiempo no muy lejano?

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3 comentarios:

Salomón Rivero López dijo...

Gracias por tu aporte, Arbelín. Por favor, intenta resumir en un máximo de 10 líneas lo que has planteado en el blog. Publica ese resumen como comentario en este mismo espacio.

daynet dijo...

Hay que enfrentar la incertidumbre aprendiendo a convivir con ella, pues, nuestra actual sociedad vive en esa constante duda y es una forma de estar insertos en ella. Y la educación que es fiel reflejo de cada situación social de la historia, debería enseñar hoy el manejo de la duda, como una de las formas de desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

sol dijo...

En efecto vivimos en una sociedad cambiante, y como docentes debemos enseñarles a nuestros estudiantes a enfrentar los cambios y la incertidumbre que se presentan en la educacion.